La línea femenina es más excitante que la masculina. Además, los materiales y acabados también están más conseguidos en la línea de mujer. En todo caso, se trata de la colección más lograda desde que H&M iniciara esta política de colaboraciones (con Karl Lagerfeld en 2004). Los vestidos de Lavin tienen una sensualidad -íntima para quien los lleva- que es irreproducible con materiales menos exquisitos. Pero la alegría de vivir y la voracidad por la belleza que Alber Elbaz impregna a sus diseños sí sobreviven al tránsito.


No hay comentarios:
Publicar un comentario